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Tantra y Kamasutra

  • Artes milenarios que concilian el sexo con la espiritualidad.
  • Medios concretos para alcanzar el orgasmo de todo el cuerpo.
  • Los indispensables para gestionar la energía sexual y eliminar la monotonía.
  • Altas cimas de placer en las posiciones más extravagantes.
  • Los artes antiguos del Tantra y del Kamasutra

    Tanto el Tantra como el Kamasutra son artes muy antiguos que no sólo concilian el sexo con la espiritualidad, sino permiten mucho más, sobre todo porque son instrumentos imprescindibles para dirigir la energía sexual o eliminar el peligro de la monotonía en el sexo, a través de técnicas y posiciones que permiten explorar nuevos horizontes de placer sexual. A pesar de que describimos estas técnicas en un programa de sexualidad femenina, en realidad ellas se orientan a la pareja ya que, no lo olvidemos jamás, la dimensión del sexo incluye ambos sexos y la plenitud sexual no puede ser alcanzada sin la participación activa de ambos.

    En esta parte del programa, el sexo se considera en sentido abierto y desde el punto de vista de la sexualidad tanto femenina como masculina.

    El Tantra

    El nombre Tantra deriva de un término sánscrito muy antiguo y que abarca un abanico muy vasto de ideas y de prácticas. No se limita sólo a la cultura hindú, sino también está relacionado con las culturas budista y taoísta. El Tantra se conoce familiarmente como el yoga del sexo ya que comprende prácticas de meditación, ritos espirituales y experiencias sexuales extáticas.

    En sustancia, el Tantra tiene mucho que ver con la reconciliación con el cosmos y la esfera divina por medio de la práctica y de la unión sexual. El acto sexual en el Tantra se vuelve un acto donde las dualidades espíritu/material, mente/cuerpo e individuo/pluralidad llegan a una dimensión trascendental.

    Lamentablemente sabemos que en nuestra cultura hay muchos factores que impiden a las mujeres la vivencia de una experiencia sexual completamente satisfactoria. A pesar del hecho que vivimos en una época de liberalización e igualidad sexuales, las razones de la insatisfacción son muchas todavía. El Tantra es uno de los medios que podemos utilizar para aumentar la calidad de nuestras experiencias sexuales, a condicción de saberlo aplicar en su realidad práctica y realista, sin perderse en muchos recovecos que, para nuestra cultura occidental, no tienen utilidad práctica o no están directamente dirigidos a la mejoría de algún aspecto de nuestra vida sexual.

    Una de las creencias más comunes en las mujeres que no alcanzan una satisfacción suficiente es atribuir al hombre la responsabilidad de su propia insatisfacción. Muchas piensan simplemente que no han encontrado el hombre justo que siempre sepa lo que hay que hacer para dar el máximo del placer. Claro, el papel masculino tiene su importancia, sin embargo el bienestar sexual y emocional de una mujer dependen en definitiva más de ella misma que de su eventual pareja.

    Esto implica que la satisfacción sexual no depende sólo de la participación del otro, sino también de la participación activa de la mujer, algo que no todas saben cómo llevar a cabo.

    Las técnicas presentadas en esta parte del programa ayudarán a tener una mayor conciencia del potencial sexual femenino y preparar a la pareja a tener, de forma concreata, el orgasmo de todo el cuerpo.

    Ya hemos descrito este tipo de orgasmo y ya hemos mencionado de qué se trata. Bien, el Tantra es uno de los mejores medios para alcanzar este objetivo, que para muchas parejas es sólo un sueño.

    La diferencia entre un orgasmo localizado en los órganos genitales y un orgasmo de todo el cuerpo es enorme.

    Una de las principales virtudes de las técnicas del Tantra es ilustrar cómo hacer correr la energía sexual a través de todas las zonas erógenas del cuerpo, para una experiencia intensa, global. El Tantra menciona también la energía que pasa a través de los chakras que son centros energéticos presentes en nuestro cuerpo, según la cultura hindú. El centro sexual se llama Kundalini, esta energía puede despertarse y puede involucrar todos los demás centros energéticos, de tal manera que ella pueda fluir a través "del cuerpo de la pareja", hasta reflejarse en todo el entorno circunstante.

    La energía sexual es obviamente generada por los genitales y, según el Tantra, es la energía más poderosa que pueda ser concebida y sentida por un ser humano. Cuando esta energía se limita sólo a la zona genital, vivimos lo que consideramos una relación ordinaria (¡desde el punto de vista tántrico!). Ya para la mayoría de las personas, tan sólo el orgasmo sexual es algo maravilloso. Pero estas personas no saben cómo propagar esta energía durante el orgasmo. No olvide que tiene todo su cuerpo donde trabajar y no sólo su sexo. El objetivo de las estimulaciones es por lo tanto hacer subir estas sensaciones en zonas sexuales más altas, de tal manera que las descargas de energía sexual alcancen todo el cuerpo y lleguen al centro energético más alto. Y este es por lo tanto el objetivo del Tantra.

    El Kamasutra

    El término Kamasutra también es muy antiguo y no abarca sólo los placeres sexuales, sino también los demás placeres del cuerpo y del alma. El arte deriva de un famoso escrito de Mallanaga Vatsyayana y no se limita sólo - como muchos creen - a posiciones sexuales que recuerdan una gimnasia del sexo, sino también a posiciones que inducen estados de ánimo determinados, una cierta atmósfera o energía, un cierto gusto de estar juntos.

    La obra original, por famosa que sea, es muy larga y abarca muchos otros aspectos de la vida que tal vez puedan resultar aburridos porque están relegados a tradiciones y a usos de aquellos tiempos. Sólo una pequeña parte del libro contiene lo esencial que necesitamos conocer, o sea las 64 posiciones, algunas de ellas particularmente difíciles de realizar.

    Concluyendo...

    Claramente tanto el Tantra como el Kamasutra son temas que van más allá de los objetivos de nuestro programa (ya bastante voluminoso). Tenemos un proyecto a medio plazo que consiste en preparar un programa aparte, ilustrando todos los aspectos prácticos de estas artes que mejor se adaptan a las exigencias de la vida moderna y mostrando de qué manera podrían ser utilizados para alcanzar mejor los objetivos de este programa y de otros.

    Mientras tanto aconsejamos a todos nuestros lectores documentarse mejor sobre estos interesantes temas que siempre vale la pena profundizar, tanto desde el punto de vista cultural como desde el punto de vista de buscar un medio más para alcanzar nuestros objetivo sexuales.

    A. Langueduc


    Anatomia femenina